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Comentario
del Artista:
Durante la era industrial en los Estados Unidos, la necesidad de mano
de obra hizo que los niños salieran a trabajar. Sin medidas de
seguridad y en ambientes malsanos, los niños eran forzados a trabajar
por muchas horas, percibiendo un salario insuficiente. El pálido
y demacrado rostro del niño trabajador le fue mostrado al pueblo
norteamericano, no sólo por dirigentes laborales como Samuel Gompers,
sino también por escritores como Sinclair Lewis y fotógrafos
como Lewis Hine. Después de décadas de lucha, gradualmente
se comenzaron a implementar leyes de protección al menor en los
Estados Unidos.
El punto
de enfoque de mis más recientes fotografías ha surgido directamente
de mi trabajo como médico ocupacional. Hace ocho años comencé
a estudiar el efecto del trabajo sobre la salud de adolescentes en el
estado de Minnesota. Me sorprendió encontrar un vacío casi
completo en lo que se refiere a información sobre los problemas
de salud que presentan los jóvenes trabajadores en los Estados
Unidos. Además, al igual que muchas personas, yo pensaba que el
trabajo juvenil había desaparecido, sin darme cuenta de que más
de 150 millones de niños, a nivel mundial, todavía tienen
que trabajar para sustentar sus necesidades básicas.
Durante los últimos seis años, he fotografiado
a niños trabajadores en diversas ocupaciones en los Estados Unidos,
México, Tailandia, Nepal, Bangladesh, Turquía, Marruecos,
Indonesia e India. En general, las condiciones de trabajo de los países
en vías de desarrollo son muy inferiores a aquellas de los países
desarrollados. Los inminentes problemas de salud se ven agravados en los
niños, ya que estos son mucho más susceptibles que los adultos
a los tipos de enfermedades y lesiones físicas relacionadas con
los riesgos ocupacionales. Por ejemplo, debido al arduo trabajo en canteras
y fábricas de ladrillos, los niños desarrollan trastornos
pulmonares relacionados con el polvo con más facilidad que los
adultos. Los niños tejedores de alfombra, por su parte, desarrollan
una condición degenerativa de las articulaciones a la edad de doce
años; otros niños se contagian de enfermedades desconocidas
al trabajar dentro de tambores llenos de químicos para el curtido
de cueros.
Es mi
reto personal presentar fotografías que originen preguntas como
las siguientes:
¿Bajo
qué circunstancias y condiciones deberían trabajar los niños?
¿De
qué naturaleza es el trabajo llevado a cabo por niños de
diferentes partes del mundo?
¿Cómo
trazamos los límites entre lo que debemos o no permitir hacer a
los niños?
¿Cuál
es el papel que deberían jugar las naciones del mundo para controlar
las condiciones de vida del niño trabajador?
¿Qué
alternativa de trabajo tienen los niños, y cómo se deciden
estas alternativas, de país en país?
Por sobre
todo, espero que mis fotografías sirvan como testigo de la historia.
Muchas gracias por tomarse el tiempo para reflexionar sobre estas imágenes.

Esta Galería es un esfuerzo
de alcance a la comunidad patrocinado por el Programa de Salud Ocupacional
de la Escuela de Salud Pública de Harvard, NIOSH, y el Centro
de Educación e Investigación de Harvard.
David C. Christiani,
MD, MPH, Director
Oficina del Programa (617) 432-1260
Escuela
de Salud Pública de Harvard

Fotografías del Dr. David Parker.
Cualquier uso público o comercial del presente
material, incluyendo reproducción, alteración, transmisión
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